sábado, abril 08, 2006

Kagemusha en remake



El amo y la sombra del amo
suben la colina.

Se sientan en la cumbre
con sus petos, sus tronos, sus coronas.
Continúan intactos y en reposo.

Contemplan la fiesta.

Entre las sombras del valle
la sombra aúlla su canto.

La carne mutilada cae a pedazos
y no hay aves negras
volando sobre el pasto
de cadáveres.

Los niños protegen
a Su Alteza y su sombra.
Caen uno a uno y los capitanes,
alertas al oficio, levantan los pedazos
y reemplazan. Reemplazan sin cesar
la guardia de inocentes.

Nunca será su culpa
la muerte de los otros.
Es de los otros la noble guerra.
Nunca su culpa las heridas,
el deslave en la colina,
la sombra de su sombra.

La montaña se mueve y no se mueve.

El arco en el horizonte
anuncia en su canto

la danza.

Al final de la película,
los caballos retozan en la muerte.

No hay sangre, ni llanto.
Solo asombro.

La montaña se mueve
y no se mueve.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?